No necesito brújula que marque mi norte, tú lo marcas y hacia ti navego, ya puede haber olas de siete metros o que por siete siglos se calme el viento.
Por mapa sólo quiero el de tu cuerpo, y aprendérmelo, para recorrer con mis dedos las rutas del deseo.
Ni pirata tras un tesoro, ni descubridor en busca de lejanas tierras, ni capitán intrépido, tan sólo un navegante que sigue a una sirena.
Por mapa sólo quiero el de tu cuerpo, y aprendérmelo, para recorrer con mis dedos las rutas del deseo.
Ni pirata tras un tesoro, ni descubridor en busca de lejanas tierras, ni capitán intrépido, tan sólo un navegante que sigue a una sirena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario